Pradales
A mediados del siglo XIII, Pradales ya tenía el mismo nombre que ahora, el cual hace referencia a los abundantes pastizales en su entorno. Mientras Pradales perteneció a la Villa y Tierra de Montejo, Caravias - uno de los lugares hoy anexionados a su ayuntamiento - perteneció a la Villa y Tierra de Maderuelo.
Sobre la parte más alta del casar del pueblo se levanta la iglesia parroquial de la Visitación de Nuestra Señora que todavía conserva de época románica unos canecillos lisos, el ventanal del ábside y la portada principal. Es de una sola nave y dentro de ella destaca su retablo mayor barroco, donde se muestra una imagen románica de la Virgen con el Niño. A la entrada del pueblo y en un pequeño y acogedor paraje, se puede ver un palomar tradicional de los que pueblan los arrabales de muchas de estas villas del nordeste segoviano.
Al término de Pradales también pertenece el lugar de Caravias, en cuyo casco urbano destaca su iglesia de san Juan Bautista o San Juan Degollado. Dentro del término de Caravias se localiza el pago de Los Castillos, donde se cree que existió un castro o fortaleza.
Ciruelos de Pradales, también es lugar dependiente del ayuntamiento de Pradales. A mediados del siglo XIX se llamaba Ciruelos de Sepúlveda, pero al incorporarse al ayuntamiento de Pradales lo ha cambiado por su denominación actual.
La iglesia de Ciruelos esta advocada a Nuestra Señora de la Natividad y también en origen fue románica, pues de esa época conserva la portada principal, cuya primera arquivolta se decora con rosetas de cuatro pétalos que se inscriben en círculos.
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